El alza de los precios en las materias primas, ocurrida durante 2008, hizo que en Latinoamérica el impacto de la crisis financiera fuera menos grave, según el análisis hecho por Augusto de la Torre, del Banco Mundial, y quien de esta manera inició la mesa redonda que trató el tema de los commodities en la región.
La actividad hizo parte de la programación de la XV Reunión de Economistas de América Latina y el Caribe que, desde el pasado jueves, se cumple en la Universidad EAFIT de Medellín con la presencia de unos 350 expertos del continente. El encuentro terminará mañana sábado con jornadas académicas a lo largo del día.
“No se puede olvidar la fuerza que tienen los precios de los commodities en Latinoamérica. En 2008, el mundo se hundía, Estados Unidos y Europa se metían a una profunda crisis financiera y la región también caía a paso rápido. No obstante, lo que la hizo mantenerse fueron los picos de los commodities que, precisamente en 2008, estuvieron en el lugar más alto”, aseveró.
Para el representante del Banco Mundial, estas materias primas están de nuevo en niveles fuertes y, en su opinión, su relación con el futuro de Latinoamérica no se puede desestimar por los patrones de industrialización.
A su vez, John Nash, también del Banco Mundial, llamó la atención sobre las cifras de dependencia que tiene Latinoamérica sobre los commodities en términos de exportación, de regla fiscal y en los ingresos del Gobierno. “Estamos viendo ciclos de bonanzas y caídas de commodities”.
Nash mostró cifras relacionadas con los 16 commodities más importantes en Latinoamérica e indicó que el continente puede convertirse en el granero y en la mina para las economías que crecen, especialmente la de China. “El país asiático es también el tercer mayor mercado de exportación de commodities para Latinoamérica”.
Ante esto, el representante del Banco Mundial se preguntó: ¿Latinoamérica va a especializarse en exportación de commodities para alimentar estos mercados crecientes?, ¿esto es una amenaza o una oportunidad?, ¿es bueno o malo para el desarrollo?...
El experto advirtió que se puede generar en Latinoamérica la trampa para el crecimiento y que se corre el riesgo de desembocar en la Enfermedad Holandesa (caracterizada por una avalancha de dólares que obligan a una acentuada revaluación), con lo que quiere decir que puede haber problemas.
De igual manera, agregó que estos productos tienen también un impacto ambiental (asunto para otro tema según dijo) y comentó, basado en análisis, que hay quienes dicen que existe una tendencia hacia la baja con los commodities.
Así mismo, destacó el ejemplo de Chile, país que durante el gobierno de Michelle Bachelet fue presionado a que utilizara el dinero de la bonanza que había en cuanto a commodities, sin embargo, la crisis financiera llegó y, durante ese tiempo, fueron de las pocas naciones que tuvieron crecimiento.
Similitudes entre lado y lado del océano
Para Alan Gelb, del grupo financiero CGD, existen puntos en común para hablar de comparaciones entre Latinoamérica y África, dos mercados caracterizados por los commodities.
“Obviamente Latinoamérica está más madura y hay diferencias históricas, aunque las agrupa un pasado colonial, el que ambos continentes producen materias primas y tienen desigualdad”.
Y ante el tema expuesto indicó: “Sudáfrica es un comparativo para países como Brasil o México. También toda región tiene un modelo, acá es Chile, mientras que en África es Botsuana”, analizó, de la misma forma en que se refirió a que en muchos lugares de África hay mucho conflicto y corrupción, de hecho este tema se acentúa en las naciones que tienen petróleo.
En la mesa redonda también participaron Roberto Rigobón, del Instituto Tecnológico de Massachusetts; y Francesco Baselly, de la Escuela de Economía de Londres, quienes sentaron sus posiciones con aspectos más técnicos de la problemática.
Finalmente, Latinoamérica, según lo analizado por los expertos, debe evaluar si quiere convertirse en un mercado especializado en producir commodities. En caso tal de que se tome esa decisión y se abran más puertas, sobre todo al Asia, habrá que esperar, en el largo plazo, para saber si fue una buena o una mala determinación.